CON LA VENIA: Deseos sexuales de un abogado de prestigio.

-La Ley más importante, tu moral.
-El mejor abogado, tus principios.
-Y el mayor juez, tu conciencia…

En esa habitación de hotel de color rojo solo había oscuridad y una pequeña vela encendida que dejaba ver con dificultad las siluetas de tres cuerpos moviéndose.
Jorge se encontraba allí viendo esa curiosa escena a los pies de la cama, tan elegante como siempre hoy llevaba un traje morado, camisa blanca y su barba perfectamente recortada.
Abogado con un bufete propio en pleno Paseo de la Castellana a los 27 años ya rozaba la cuarentena y podía presumir de ser unos de los abogados más prestigiosos y atractivos de la ciudad.
Al salir de trabajar se evadía e intentaba descubrir sus fantasías y liberar su estrés.
Hoy un contacto le había mandado un mensaje diciéndole que un chico esperaba a hombres en una habitación de hotel del centro para hacer con él lo que ellos quisieran pero lo que le apetecía era mirar.
Al acercarse vio al chico citado anteriormente mamando el rabo de uno de ellos y a otro lo tenía penetrándole a cuatro patas.
Los tocó, miró a los ojos del chico, vio su cara de placer y se marchó.

Al salir de allí caminó dos calles y encontró antes de llegar a Gran Vía un sitio llamado BoyBerry.
Entró y vio a un chico atlético con el torso desnudo y que muy amablemente le pregunto si quería tomar algo y él le digo que le sirviera una copa.
Después de tomársela decide descubrir el local y le llama la atención la zona Glory Hole.
Allí se baja la bragueta y mete su rabo dentro del agujero a la espera de alguna boca a la que dar de comer.
De repente nota como dos labios suaves y una lengua empiezan a rozar su miembro y metérselo en la boca hasta practicarle una mamada que le hará soltar toda la leche contenida después de ver lo que pasó en el hotel.
Se volvería sin querer en alguien que frecuentara ese local muy a menudo.
Sale del local y se va a su apartamento.

Jorge lo tenía en un último piso de un edificio en plena Plaza de las Cortes.
Al llegar se desnuda, se ducha y se va a la cama.

Al día siguiente vuelve como cada día a su trabajo.
Tiene un socio más en el bufete.
Se llama Fernando un chico atractivo,corpulento,alto y elegante.
Esa mañana llevaba un traje azul con camisa blanca de cuadros del mismo color y estaba impecablemente afeitado.
A primera hora se reunían para ver que hoja de ruta seguir y luego cada uno en su despacho se encargaba de una cartera de clientes e intentaban resolver todo lo mejor posible.
Eran expertos en casos penales y no habían perdido ninguno en 13 años.

Ese día al salir del trabajo los dos deciden tomarse una cerveza para relajarse después de la jornada.
Al acabar Fernando coge su coche del parking y Jorge decide irse andando desde Castellana hasta su casa.
Esa tarde nuestro protagonista decide cambiar el recorrido y volver al Glory Hole del día anterior.
Da prácticamente los mismos pasos que hizo la primera vez que pisó el local y vuelve a sentir esa boca dentro de su miembro que curiosamente le recuerda a la del día anterior pero incluso con mas fuerza.

Sale extasiado después de semejante mamada.Antes decide darse una vuelta por el local y al salir se encuentra en la acera de enfrente de espaldas con un chico hablando por el móvil al darse la vuelta se da cuenta que es Fernando.

Intenta por todos los medios que no le vea y baja por otra calle para que no le pillara.

Llega a casa sudando y desencajado.
Escribe un mensaje a un conocido que a menudo le consigue chicos que lo que hacen es llegar a su casa se la comen, se tragan su lefa y se largan.
Después de ver a Fernando y mezclar fantasías decide que quiere mas y que uno de esos contactos vaya a descargarle.
Al despedirlo, se desnuda y se mete en la ducha.
Ve la casa un poco desordenada, llena de chismes por el suelo y decide que después lo recogerá.
Al salir de la ducha se escucha una puerta abrirse y de repente aparece una figura femenina detrás de el y el sonido de un niño a la altura del salón.

Esa casa no era su apartamento sino su hogar desde hacía 9 años.
Jorge llevaba casado con Atenea ese tiempo y tenía un hijo de 2 años.
El apartamento era una herencia de sus padres al que iba a dormir cuando no le apetecía ejercer de padre y marido.

Esa noche intenta dormir sabiendo que lo mismo Fernando ha podido verlo al salir de BoyBerry.

Al día siguiente se reúnen de nuevo y se miran sin apenas hablar del tema cosa que a Jorge le tranquiliza.

Pasan días y al acabar de trabajar Jorge decide volver al local y visitar el Glory.
Es en aquel momento cuando empieza a notar la misma sensación que días atrás.
Se corre, pero antes de irse decide ver por el agujero por simple curiosidad.
De repente descubre a Fernando semidesnudo comiendo otro rabo con su lefa en los labios.
Cada uno sabe de cada uno lo que quiere saber.

Si ninguno de los dos se atreve a hablar de nada cada uno seguirá con su vida como hasta ahora.

Y volverán a cruzarse en ese sitio en el que solo conocen una parte de ellos.

“Este relato es ficción con tintes autobiográficos”