El estudiante descubierto

Soy un joven de 23 años que desde hace tiempo le gustan los tíos y poca gente lo sabe, por eso me gusta ir a zonas donde no me conozcan mucho para poder relacionarme con tíos tranquilamente. Soy alto, moreno, delgado, ojos marrones claros, no tengo barba ni tampoco mucho vello corporal. Vamos que soy del montón tirando para abajo. Un día me apetecía fiesta y me fui a Boyberry, me bajé en Gran Vía y en dos minutos ya estaba dentro, me pedí una cerveza y como iba solo me puse atrás para otear lo que había por allí. Paso un tiempo y no había nadie que me hiciese especialmente gracia, iba a irme, pero entro un tío de unos treinta años y que estaba bien. Mientras él se pedía una copa yo me pedí otra cerveza, y volví a mi sitio. No paraba de mirarle y me miro alguna vez también, con la cabeza me hizo un gesto y me indicó que fuese para la zona de dentro. Pero cuando me fui a levantar salía alguien que ni me imaginaba de allí, era Carlos compañero de universidad que había soñado alguna vez con dejarme poseer por él. Me cambié de sitio para que no me viera, se fue le vi irse por el escaparate y me pase para dentro.

Al pasar dentro le vi que estaba esperándome en la esquina, se había quitado la camiseta y puesto enganchada en el pantalón. Se le veía un cuerpo bien formado, con uno pecho fuerte y unos abdominales formados. Según me acerque a él, alargó el brazo y me acerco a su cuerpo el que me puse a tocar a sus abdominales que me quitaban el hipo. Y me beso en el cuello y subió a la boca y con su barba me encantaba el beso que nos dimos. Nos fuimos para las cabinas y tras entrar cerramos, me agaché y fui desabrochando su pantalón hasta que salto la polla a mi cara y empecé a mamar. El me paró y me levanto me morreo y se bajó a mamar mi polla, mientras que le movía la cabeza. Seguimos así un rato hasta que me empezó a meter un dedo por el culo y me giro para hacerme un beso negro y cuando estaba listo se puso el condón me dio un lametón al culo y me la metió de golpe. Me dio bien duro durante un rato, y yo ya no aguantaba más por eso me corrí enseguida. Saco su polla se quitó el condón y se corrió sobre mi cuerpo, y lo recogió con su boca y se lo trago todo.
Tras terminar y volver me puse a pensar en lo que había visto antes de ser follado por Nacho, a Carlos mi compañero de universidad salir de la zona de dentro. Primero porque se lleva a todas de calle, parece ser que tíos también, y segundo porque no me lo imaginaba con un tío nunca. Le describo un poco, es alto, delgado, moreno, con barbita a medias y el pelo muy peinado siempre con ese flequillo más largo que todo el resto, sonrisa profident, y con buen cuerpo o eso se presumía cuando íbamos a jugar al fútbol en la facultad. La verdad que es del tipo de tío que a mí me pirran. Llegue a casa y continuaba dándole vueltas a lo que había pasado.

Al llegar al día siguiente a clase, no pude no mirar a Carlos e imaginarme que haría allí abajo en Boyberry ayer… y como no llego la erección a mí polla. Me fui a sentar rápido para que no se notara mucho. A los dos días tuvimos otro partido de fútbol entre los de clase, siempre que podemos aprovechamos para hacerlo. Al entrar en los vestuarios nos cambiamos y nos fuimos rápido al campo, que si no nos tocaba pagar una hora más. Mientras jugábamos apareció Carlos, que se le veía preocupado, pero no le dimos más importancia, seguimos jugando y al terminar fuimos a las duchas, yo siempre me hago el remolón para que no se me noten las erecciones y poder ducharme tranquilo. Entre al vestuario y ya estaban yendo todos, me desnudé y me fui a las duchas, mientras me estaba duchando oigo

C – Hola, ¿qué tal?
Y – Bien

Me giré y era Carlos que estaba duchándose, que aprovecho para hacer unos largos en la piscina, solo ver su cuerpo totalmente depilado cayéndole agua por su cuerpo hizo que me empezase a poner cachondo, le di al agua fría para que me ayudara a bajar la tensión.

Y – Tu, ¿qué tal?
C – Bien cansado del día de hoy, entre unas cosas y otras un poco cansado, pero bueno es lo que hay. Vamos a ducharnos
Y – Me voy a salir para ir cambiando, ahora nos vemos

Salí y me cambié rápido para que si a mi cuerpo le diese por tener una erección no se notase tanto. Al salir Carlos de la ducha se quitó el bañador, de pata ajustado que se notaba todo, en la polla tenía algo más de pelo, no mucho. Me fui a secar el pelo para no quedarme embobado mirando la polla de Carlos. Al volver ya se había vestido y me iba a ir pero me dice:

C – Oye, vas a ir para el tren?¿
Y – Si, no hay quien llegue sino desde aquí a casa…
C – Me esperas y vamos juntos?¿
Y – Venga vale, pero no te entretengas que tengo prisa

Espere a que se terminara de vestir y arreglar, es muy pijotero para eso se lleva un bote de cera para peinarse siempre que podía. Y le solté:

Y – Pijo de mierda…
C – Mira quien fue a hablar…

La verdad es que los dos somos un poco pijillos a la hora de vestir, peinarnos, yo a lo mejor mas pijo y el más rollo pijo-hippster, pero que me encantaba como vestía. Fuimos hablando para el tren y allí cada uno iba para un lado, al despedirnos me dijo:

C – A ver si un día nos tomamos unas cervezas tranquilamente…
Y – Cuando quieras me invitas y punto… jajaja

Nos despedimos y fuimos uno para cada lado, yo me fui para en Boyberry y me fui directo a buscar acción, esta vez había un chico que se llamaba Eugenio ya habíamos hecho algo otras veces, es bajito con alguna entrada, musculado a mí me pone mazo este tío si por mi fuese seríamos novios… pero él es católico y va allí que no le pillan. Fuimos a una de las salas iba tan perdido en sus brazos que no me di ni cuenta. Me tumbe y empezó a besar todo mi cuerpo y se puso en un 69 y metía el dedo por mi culo para que me acostumbrara a su polla, que me la metió sin tardar mucho. Él estaba tumbado y yo sentado encima botando, y me corrí sobre su pecho me saco la polla y se corrió sobre el mismo. Se limpió y estuvimos fuera hablando con una cerveza en las manos, nos dimos el WhatsApp y así podríamos quedar tranquilamente. Tras varias cervezas salimos y nos fuimos cada uno por un lado, yo para casa y al llegar me di una ducha y me fui a dormir. Antes de dormirme veo un WhatsApp de Eugenio que decía “gracias por repetir conmigo, me gustaría conocerte más”.
Tras unos días de clase, no volví a ver a Carlos por la universidad, tampoco le di mucha importancia, bastante tenía yo con lo mío. Me fui a hacer natación a la piscina y al salir entraba Carlos, no con la mejor cara del mundo o eso intuía yo… y le pregunto:

Y – Que tal estas?¿
C – Bien, no me puedo quejar
Y – Seguro?¿ Porque tu cara no dice lo mismo…
C – Joder, por lo menos alguien se da cuenta, pero no me apetece hablar ahora, me voy a nada que me despeja, tienes mí teléfono?¿
Y – No dámelo y te escribo un WhatsApp
C – Toma es 626547***
Y – Te escribo ahora mismo

Me fui para casa y le escribí para que me leyese, yo me fui para el centro a tomar algo que había quedado con unos amigos, como al día siguiente no tenía clase podían caer algunas copas. Tras unas copas recibí un mensaje de Carlos que decía “No estarás por ahí tomando algo?¿”, le contesté “sí”, me dice “te apetece quedar y hablamos un poco?¿”, yo le dije “vale dime donde estas y voy para donde estés”, me dijo “estoy en la calle Fuencarral comprando una cosa”, le contesto “Vale, quédate allí en 10 minutos estoy”. Me excuse con mis amigos que ya se iban y fui para allá, Carlos estaba super sexy en ese momento, o por lo menos a mí me lo parecía. Pantalón vaquero ajustado que le hacía marcar un buen culo, una camisa de manga larga a rallas azules y blancas, y unos zapatitos muy pijos sin calcetines… a mí me gustaba mucho este chico. Fuimos a un bar por la zona a tomar algo tranquilamente, me conto que su vida no era fácil, que tenía jaleo en casa, intentaba currar pero no había nada, y él no sabía qué hacer con su vida, ni como tomarse algunas cosas… seguimos hablando un rato más, ahogando nuestras penas en unas copas de ron. Y después nos fuimos cada uno por nuestro lado hasta el metro fuimos juntos y al despedirnos nos dimos un abrazo con un “gracias” y bajo una mano al culo dándome una palmadita.
Fui para casa rallado por lo que me había contado de su vida, por lo de que bajase su mano al culo tranquilamente, por todo en general… fui a clase al día siguiente y al terminar estaba caliente así que volví a acercarme al BoyBerry y me pedí una cerveza como siempre. No había nadie interesante, así que seguí allí un rato y estaba a punto de irme, pero entró Carlos y decidí quedarme, sin que me viera, pero se sentó enfrente mía a dos mesas, levante la cabeza y me vio, nuestras caras fueron de asombre y complicidad mutua. Se acercó a mí y estuvimos hablando:

Y – No se no me imaginaba que transitaras estos sitio
C – Ni yo de mi mismo al principio… pero bueno esta es una de las cosas por las que estoy un poco rallado, yo gay en una familia tradicionalista…
Y – Si quieres que confiese una cosa, yo te vi un día aquí que salías de abajo y yo estaba en la mesa sentado. Pero desde entonces siempre he buscado estar contigo más a solas…
C – A sí pues que sepas que tú eres uno de los que ha hecho plantearme mi heterosexualidad.
Y – Ah sí… pues a mí siempre me has gustado, me pones mazo vamos… quieres que bajemos a la parte de abajo.
C – Vamos que así nos conocemos mejor…

Bajamos abrazados por las escaleras me estaba dando un beso en el cuello y con su barba me pinchaba y me ponía cachondísimo. Nos metimos en una cabina y me quito la camiseta y yo a él y me perdí en sus músculos, el me magreaba todo el rato, me quito el cinturón y dejo caer mi pantalón yo directamente quise ver su polla le bajé todo de un golpe.
Estaba a medio levantar y ya se veía una buena polla unos 17 centímetros que llegaron a los 19-20 me la metí en la boca directamente, no me entraba del todo. Se sentó y le miraba a los ojos según se la comía y estaba realmente encantado mientras se pasaba la mano por el pelo sensualmente. Me dijo que parara por que le iba a hacer correrse muy rápido, me morreo que me puso a mil de lo bueno que esta Carlos. Seguimos con nuestro juego, hicimos un 69 y el empezó a meter un dedo por mi culo y darme un beso negro, de lo mejor que me habían hecho en la vida, y para ser nuevo en ello lo hacía muy bien.
Le puse el condón y me volteo para ver mi cara mientras me metía la polla por el culo, que fue haciéndolo poco a poco hasta que me dio un empujón y la metió del todo. Se agacho y me beso diciéndome “quiero que te la tragues toda” me volvió a besar y el llevaba el ritmo suave pero constante, me estaba llevando al mismo cielo, nos cambiamos varias veces de posición y en una empecé a meterle un dedo por el culo y le gustaba. Yo le dije que quería meterle la polla, y se giró me puso el condón con la boca me ensalivó la polla, y se la metió de golpe de una vez. Así estuvo un rato se movía bastante bien para ser un novato, o eso decía el, yo me iba a correr en breves como no parase de hacer esos movimientos con el culo.
Y – Me voy a correr, no aguanto más
C – Hazlo sobre mi pecho
Así lo hice y me corrí en su pecho y fue recogiendo los goterones que fue dejando mi corrida en su pecho y se los metía en la boca y nos fundimos en un beso blanco, el al correrse no deje que se escapara y me metí su polla en mi boca se corrió y me planto un beso. Al terminar nos dimos cuenta de que la puerta se había quedado medio abierta y habíamos tenido varios espectadores, a los que parece ser que les gustó mucho nuestra follada.
Ha sido la mejor experiencia que he tenido en el BoyBerry porque con Carlos seguimos estando juntos y de vez en cuando vamos a divertirnos un poco.